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¿Qué hay puertas adentro del Centro de Protección Animal de Getafe?. Lo visitamos

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Centro de Protección Animal de Getafe

  • Tras la denuncia efectuada en el día de ayer por la Federación de Asociaciones Protectoras y de Defensa Animal de la Comunidad de Madrid (FAPAM) hemos acudido al Centro
  • El Centro de Protección Animal de Getafe se encuentra en la Calle Ardilla, en el Área Empresarial Andalucía

El revuelo, los comentarios, las llamadas y las dudas que generó la publicación en este medio de la denuncia que hacía la Federación de Asociaciones Protectoras y de Defensa Animal de la Comunidad de Madrid (FAPAM) respecto al presunto maltrato animal que se hacía en el Centro de Protección Animal de Getafe, nos ha hecho personarnos esta mañana en el propio Centro para comprobar la veracidad de los hechos.

Las 10:45 horas de la mañana marcaba el reloj cuando cruzábamos la puerta, pese a que hoy, según nos decían, no se atendía al público. Tras identificarnos, un primer vistazo a la instalación. Vemos una serie de patios con algunos perros, no muchos, en los que hay un operario con una manguera haciendo una limpieza de las heces que hay en el suelo, «las de la tarde y noche de ayer» me dice el trabajador que abre la puerta. Pedimos visitar la zona de los gatos, que es la que aparece en el vídeo publicado con FAPAM.

Centro de Protección Animal de Getafe
Entrada al Centro de Protección Animal de Getafe
Centro de Protección Animal de Getafe
Vista más en detalle de la zona de «patios» de los perros en la entrada del CPA de Getafe

Entramos en el recibidor de la construcción. Lo primero que nos llama poderosamente la atención son las humedades que hay en la pared, «es debido a alguna fuga de agua o agua que emana del suelo, en verano no están», nos cuenta el trabajador que nos acompaña en la visita al indicarle las humedades.

Pasamos a un pasillo. Todo parece limpio. El pasillo tiene tres puertas en el lado izquierdo. Son las gateras. Cada puerta da acceso a unas estancias donde están separados los gatos machos, en otra las hembras y en otra las hembras con crías. Nos abren la primera estancia. La primera impresión es que todo parece normal. Más que normal. Vemos pienso y agua en abundancia. También vemos algún rascador y «columpio» para gatos. A la derecha se abre otra estancia, donde hay un radiador conectado a la red eléctrica y las «camas» de los gatos. Preguntamos por el radiador y nos indican que esas tres estancias para gatos tienen calefacción en el suelo, «suelo radiante, menos en esta, que no funciona y por eso tenemos este calefactor de aceite conectado«. Los gatos parecen sanos, cuidados, ajenos a todos. Incluso en el rato que estamos allí, rozan su cuerpo con nuestras piernas mientras maúllan. Otros se retuercen en el suelo. Otros, corren.

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Recibidor de una de las salas donde guardan a los gatos
Centro de Protección Animal de Getafe
Sala a la que se accede desde el recibidor, en la que están las «camas» de los gatos
Centro de Protección Animal de Getafe
«Patio» al que se accede desde el recibidor de la gatera

De momento no encontramos ninguna irregularidad que nos haga sospechar que se maltrata a los animales. Pedimos ver el espacio que se ve en el vídeo, y nos indican que es la sala de «cuarentena», porque es donde están los gatos enfermos mientras dura su enfermedad. Queremos verla.

Centro de Protección Animal de Getafe
Los bebederos se encuentran llenos de agua, así como los comederos

Llegamos a la sala de «cuarentena». Nos abren la puerta y nos encontramos con una sala pequeña, provista de una estantería modular en la que hay una serie de jaulas. En una de ellas hay un gato, «está enfermo» nos indican, «por eso está aquí». Preguntamos por las imágenes que se ven en el vídeo y nos explican que «ese vídeo se grabó hace meses. Se hizo justo en el momento que nos llegó una camada de gatos que trajeron en una caja de fruta. Alguien los había arrojado a un contenedor de basura, y aparecieron cuando el camión hizo la recogida. Por desgracia, dos de los gatos vinieron muertos, otro aplastado y otro con una herida que le había producido la pinza metálica del camión, pero no es que se trate así a los animales, es que llegaron así en esas condiciones. Por ejemplo, ayer nos trajeron un perro en muy mal estado, ahora lo enseñaremos. Si alguien le hace una foto tal y como lo trajeron y dice que aquí se maltrata, todo el mundo lo creería, pero es que acaba de venir así, porque aquí traen animales en muy mal estado de salud«, nos explica el trabajador que nos acompaña.

Centro de Protección Animal de Getafe
Sala de «cuarentena»

Preguntamos dónde está el espacio para las curas de los animales. Nos pasan a una sala contigua, donde podemos ver las humedades de la pared haciendo mella en la pintura.

Centro de Protección Animal de Getafe
Las humedades en la pared son un mal común en la instalación

Abren una puerta y accedemos a la sala de curas. Esperábamos algo más completo, porque solo vemos una mesa, una pila, y algunos productos sanitarios. Preguntamos si allí se hacen cirugías «ayer se castraron aquí dos gatos. Si se trata de una operación más compleja, entonces el veterinario se los lleva a una instalación donde hay un quirófano«, nos explican. «¿Está aquí todos los días el veterinario?», preguntamos. «No, solo unos días en semana«, nos contestan.

Centro de Protección Animal de Getafe
Sala de curas
Centro de Protección Animal de Getafe
Otra vista de la sala de curas
Centro de Protección Animal de Getafe
Sala contigua a la sala de curas

Pedimos ver la zona para perros. Salimos afuera y entramos en otra construcción. Allí están los perros, en una especie de jaulas más o menos amplias, con salida a otra estancia posterior. Aún no han hecho limpieza, porque se ven en algunos sitios heces, pero no da la impresión de que estén los perros abandonados. Preguntamos por la limpieza, «es diaria. A las 11 horas, más o menos, ya tenemos todo limpio, pero es que los sábados hay menos personal en la instalación y por eso vamos algo más lentos. En un rato todo esto quedará limpio». Allí vemos al perro que llevaron ayer y del que nos hablaron. Está encogido sobre sí mismo, tumbado sobre un camastro. Parece muy delgado y débil. El trabajador le llama cariñosamente. Abre la puerta de su cubículo, y le tiende la mano. El perro no se mueve. En el cubículo contiguo vemos un perro ensangrentado. «Hace un momento», nos explican, «otro perro le ha mordido la oreja. Es una herida superficial que le hemos cauterizado con un spray. En las orejas las heridas son muy escandalosas». Salimos al exterior y encontramos otro patio.

Centro de Protección Animal de Getafe
Patio exterior perros

«En este Centro el personal hemos peleado mucho para que los animales estén en buenas condiciones«, nos cuenta el trabajador. «No hace mucho estaba en peores condiciones, pero ahora por ejemplo, se ha hecho el suelo solado de hormigón porque antes era de tierra», y nos hacemos una idea de cómo debían estar en días como hoy, con lluvia y frío, los perros.

Preguntamos al operario qué formación tiene y si ésta tiene que ver con el cuidado animal. «Llevo aquí unos cuatro años y tengo estudios de auxiliar veterinario» responde, «conozco a cada animal. Es más, a algunos solo les puedo coger yo», apostilla. Aprovechamos para preguntarle por qué no pueden los voluntarios trabajar con los perros, «porque aquí hay perros que si te muerden, te arrancan una mano. Para trabajar con ellos hay que saber tratarlos, manejarse bien y conocerlos. Yo solo con mirarles a los ojos sé si están enfermos, si están deprimidos, si están contentos… eso no lo puede hacer alguien que viene unas horas, y ni mucho menos podemos dejar que traten a solos a perros que no sabemos qué reacción pueden tener«, sentencia.

Le comentamos que nuestra impresión en general es muy buena, pero que evidentemente hay cosas mejorables, «estamos de acuerdo en eso, hay cosas que se pueden mejorar, y en eso estamos, en mejorar el servicio y la atención que se presta. Pero de ahí a que aquí se maltrate a los animales, hay un abismo«.

Dejamos el Centro de Protección Animal de Getafe. La visita que hemos hecho, al menos a nosotros, nos ha despejado alguna dudas y nos ha mostrado una serie de carencias o necesidades a subsanar. Son las siguientes:

  • Humedades. Es más que evidente que existe un problema grave de humedades en las instalaciones del Centro de Protección Animal. La Delegación de Mantenimiento del Ayuntamiento de Getafe debería proceder a buscar una rápida solución al problema.
  • Servicio veterinario. La presencia de un solo veterinario, y no de forma estable, es a todas luces insuficiente. La muestra es el animal con la oreja herida. Si hubiera un veterinario, quizá en vez de cauterizar la herida con un spray, podría haberse hecho con algún punto de sutura. ¿No podría tenerse allí a un veterinario permanente?. Incluso acompañado de algún estudiante de veterinaria, o de auxiliar de veterinaria, en prácticas.
  • Instalaciones. Aunque son correctas, vemos que existe mucho espacio sin utilizar. Una parte podría acondicionarse para habilitar unos patios más amplios en el que los perros puedan correr y ejercitarse.
  • Personal. Evidentemente la empresa de limpieza, LYMA, no es una empresa idónea para llevar a cabo el servicio de gestión del Centro Animal. Éste debería depender directamente del Servicio de Medio Ambiente del ayuntamiento, y desde allí gestionarlo de la mejor forma posible, con personal formado y con un presupuesto más que correcto para llevar la prestación del servicio.
  • Sala de curas. Aunque no somos unos expertos en la materia, la sala de curas nos ha parecido muy básica respecto a un lugar destinado a la protección animal integral. La inversión a realizar quizá sea costosa, pero a la larga seguro que se puede amortizar. ¿Cuánto supone el pago del traslado de animales con operaciones graves a los centros veterinarios con quirófano?.

Finalmente, en resumen, en nuestra visita no hemos visto ningún tipo de actitud ni de hecho que presuponga que allí se maltrata a los animales, o que éstos sufren ningún tipo de maltrato, dejadez o de indiferencia por parte del personal que allí presta sus servicios.

Queremos agradecer la atención prestada al personal que nos ha guiado por las instalaciones y que de forma muy amable ha atendido a nuestras preguntas y dudas. También a quien, estando enfermo, ha tenido a bien acompañarnos en la visita.

5 COMENTARIOS

  1. Gracias a dios esto es lo que hay tras muchos meses de esfuerzo increíble por parte de voluntari@s, una lucha por conseguir que la gente que ha llevado a cabo todas las atrocidades que podréis ver (el video publicado es solo un pequeñísimo adelanto) no vuelvan jamás a estar cerca de seres indefensos. Nuestra intención es que nada vuelva a ser el infierno que encontramos hace casi un año. Ahora podéis ir todos a ver aquello , después de la denuncia lo veréis impoluto al menos una temporadita, pero es necesario que la gentuza que ha causado tanto sufrimiento innecesario a tantísimos gatit@s pague por ello. Ahhh Mariana verás videos de cuartos muy escondiditos y cerrados que seguro que no te enseñaron, tiempo al tiempo. No sé qué interés oculto pueden tener unos voluntari@s, se me escapa….pero como el tiempo pone a cada cual en su lugar veréis con vuestros propios ojos que tan sólo será ver a los animales felices, sanos, sociabilizados y con un hogar que les llene de amor …… Gracias a todos los que nos apoyais y seguiremos luchando por los SIN VOZ sin descanso

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